martes, 30 de octubre de 2012









 Un famoso maestro, se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio.

Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas, y que es preferible acabar con la relación, cuando ésta se apaga, en lugar de entrar en la hueca monotonía del matrimonio.

El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente:

"Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana, mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno, sufrió un infarto y cayó. Mi padre la levantó como pudo y, casi a rastras, la subió a la camioneta. A toda velocidad, sin respetar semáforos, la condujo hasta el hospital.

Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró.

Esa noche, sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia, recordamos hermosas anécdotas y él pidió a mi hermano, teólogo, que le dijera donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, y de conjeturas de cómo y dónde estaría ella.

Mi padre escuchaba con atención. De pronto pidió que lo lleváramos al cementerio.

"¡Papá!", respondimos, "¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!".

Alzó la voz, y con una mirada vidriosa dijo:

"No discutan conmigo, por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años".

Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador. Con una linterna llegamos a la tumba. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos, que veíamos la escena conmovidos:

"Fueron 55 años... ¿saben? Nadie puede hablar del amor verdadero, si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer".

Hizo una pausa, y se limpió la cara. "Ella y yo, estuvimos juntos en aquella crisis. Cambié de empleo...", continuó. "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de los seres queridos, oramos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... Hijos, ahora se ha ido, y estoy contento, ¿saben por qué?

Porque se fue antes que yo. Ella no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...".

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado en lágrimas. Lo abrazamos, y él nos consoló: "Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día".

Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, ni con el sexo, más bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas".

Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle; ese tipo de amor, era algo que no conocían. Ojalá algún día puedan encontrar un amor así; y si lo encuentran, jamás, pero jamás, lo dejen ir...

Y a ustedes ya le llego el amor verdadero??????'  

http://cosasdenosotras.metroblog.com/una_bella_historia_sobre_el_amor_verdadero



la renovacion del aguila



Los zapatos del campesino

  



Esta historia lo seleccione de esta pagina web que sale en pie de pagina.

Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones. Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias. El alumno dijo al profesor: "Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre".
Mi querido amigo - le dijo el profesor - nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres. Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre. Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos. El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo. Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar. Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie. La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda. Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre. El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas. Ahora, dijo el profesor ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho una broma?
El joven respondió: "Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré. Ahora entiendo algo que antes no entendía: es mejor dar que recibir".

 
http://listas.20minutos.es/lista/historias-conmovedoras-para-reflexionar-303673/
LA ARENA Y LA ROCA Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y discutieron. Uno acabó dando al otro una bofetada. El ofendido se agachó y escribió con sus dedos en la arena: “Hoy mi mejor amigo me ha dado una fuerte bofetada en la cara”. Continuaron el trayecto y llegaron a un oasis, donde decidieron bañarse. El que había sido abofeteado y herido empezó a ahogarse. El otro se lanzó a salvarlo. Al recuperarse del posible ahogamiento, tomó un estilete y empezó a grabar unas palabras en una enorme piedra. Al acabar se podía leer: “Hoy mi mejor amigo me ha salvado la vida”. Intrigado su amigo, le preguntó: ¿Por qué cuando te hice daño escribiste en la arena y ahora escribes en una roca? Sonriente, el otro respondió: Cuando un gran amigo nos ofende, debemos escribir la ofensa en la arena, donde el viento del olvido y del perdón se encargará de borrarla y olvidarla. En cambio, cuando un gran amigo nos ayuda o nos ocurre algo grandioso, es preciso grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde ningún viento de ninguna parte del mundo podrá borrarlo.

viernes, 26 de octubre de 2012

Tony melendez


Tony Meléndez 


José Antonio Meléndez Rodríguez, más conocido como Tony Meléndez (Rivas, 9 de enero de 1962) es un guitarrista, compositor y cantante nicaragüense. Célebre por su habilidad al tocar la guitarra con los pies, pues nació sin brazos a causa de la ingestión del medicamento talidomida por su madre durante el embarazo. 


Tony, es el segundo de los cuatro hijos que conformaron el hogar de José Angel Meléndez Escoto (San Salvador, El Salvador 1939, Los Ángeles Ca. 1984) y de Sara María Rodríguez (Rivas Nic. 1943). Nació sin brazos debido a los estragos de un medicamento recetado por orden médica a su madre durante el embarazo. El medicamento Talidomida debía calmar los efectos de náusea del primer semestre de embarazo, pero sus efectos dejaron graves consecuencias: al igual que a él, el fármaco provocó que miles de niños nacieran con deformidades, sin brazos, sin pies. 


Debido a las precarias condiciones de salud que existían en los países centroamericanos en los años sesenta, la familia Meléndez decide trasladarse a los Estados Unidos de América. Durante muchos años la familia tuvo que acomodarse a una forma de vivir con ciertas limitaciones materiales. 
Tony jugó fútbol (soccer) en la secundaria de chino, no tuvo limitaciones durante sus estudios secundarios, y detestaba sus brazos artificiales, los cuales, más de alguna vez, fueron a parar en un cubo de la basura. Está casado, su esposa y sus dos hijos son su mayor inspiración. 


Fue su padre quien le dio sus primeras lecciones de guitarra y aquella vieja guitarra española que perteneció a su progenitor es uno de sus más preciados tesoros. 







Hasta el día de hoy radica en los Estados Unidos, en la ciudad de Branson MO, llevando una ocupada agenda de conciertos y charlas motivacionales que han sido acompañadas de la redacción de un libro: "A Gift Of Hope" traducidas al español  ("Un regalo de en inglés, hoy

Es famosa su interpretación ante 6.000 jóvenes en el Universal Amphitheater de Los Ángeles el 15 de septiembre de 1987, para el Papa Juan Pablo II. 


Después de que Tony terminara de interpretar el tema "Never be the same", el Papa sorpresivamente saltó del escenario, se acercó a la plataforma donde se encontraba lo besó y lo felicitó. 

Las palabras del Papa fueron las siguientes: "Tony, eres verdaderamente un joven muy valiente. Estás dando esperanza a todos nosotros. Mi deseo para ti, es que continúes dando esperanza a toda la gente". 
Escribió también un libro llamado "No me digas que no Puedes". 

martes, 9 de octubre de 2012

CARTA DE UN BEBE ABORTADO 




Mami. Soy tu hijo, ¿me recuerdas?
El que debió ser mi padre andaba fuera el país, no bastaron las promesa de amor que le escribías, ni tu honestidad, ni tu familia.
En su ausencias surgió otro hombre. De ese romance fui engendrado yo. ¡Que gratos recuerdos mami, de los tres meses y veintiún días que me acunaste en tu vientre, me sentía tan seguro!
Que bonito era sentir tu caricias, escuchar el timbre dulce de tu voz, jugar con tu universo interno. Sin embargo, había que blanquear tu desliz, tenía que MORIR el delator y ese era YO.
Por entonces supe de los problemas y de las discusiones que tenias con tu amante, mi padre. Él quería verme nacer y tu no. ¡Que peleas! Hasta que al fin pudiste arrancarle el dinero que costo mi defunción. Por cierto, que triste que a todo le pongan precio en el mundo de los hombres. “Hasta el asesinato de un inocente”.
“¡Que caros son los abortos!”, comentaste. Pero no hay, tiempo que perder, lo que tenga que ser que sea de una vez.
No justifico el crimen mamá, pero lo perdono. Lo que no me cabe en la cabeza es la maldad de aquella bestia vestida de blanco. ¡Que temor tan horrible!, cuando me apuntaba con aquella enorme aguja, que anunciaba el fin de mi vida.
Recuerdo que en ese momento, presintiendo el final de mi vida, rompí en llanto incesante, pero ni tú, ni él pudieron escucharme. Quise huir, alejarme de aquel extraño monstruo que amenazaba con destruirme.
Mi ritmo cardíaco iba aumentando, sobrepasaba los 200 latidos por minuto, me agitaba, me convulsionaba lo mas fuerte posible para evitar el contacto con aquel tubo letal, pero el espacio era reducido y el agresor llevaba las de ganar.
Finalmente y para desgracia mía  la punta de succión se adhirió a una de mis piernitas y la desprendió de un tajo. Mutilado y con un dolor que no imaginas, seguí moviéndome cada vez mas lento, pues aquel ambiente antes tan agradable, trasparente y calentito, se fue volviendo rojizo y cada vez más seco.
La punta de la aspiradora me seguía insistentemente. El médico la introducía y buscaba a ciegas. Le daba lo mismo arrancarme una piernitas, un bracito o mi tronco. Como te darás cuenta, para el asesinato en si, no existe ningún procedimiento técnico, lo importante es matar.
Yo seguí llorando en una agonía impresionante. El tubo volvió a alcanzarme, esta vez enganchandome un bracito, que también fue desprendido. Negándome a morir, mi cuerpecito desgarrado seguía sangrando, y la manguera jalaba mi tronco, tratando de arrancarlo de la cabeza. Al fin lo logró.
El desmembramiento fue total, solo mi cabeza quedó dentro, ésta era demasiado grande para ser succionada; así que el médico introdujo unas poderosas pinzas y con ellas la aplastó. ¡Ah, que horrible!, mi tierna cabecita explotó como una nuez. Para entonces ya tenía rato de estar muerto.
No sentía nada. Me trago por completo la sanguinaria aspiradora. Sé lo que te sucedió a ti  Te traumó. Conozco mamá, tus largas noches en vela y tus sobresaltos. Sé que me amas, pues sueñas conmigo y más de una vez te has preguntado, si soy niño o niña. ¡Si supieras la alegría que te hubiera traído!
¿Sabes mami, que los niños no deseados al nacer son mas amados?
¡Ah, por cierto, soy niño!. Y quiero que sepas que me parezco mas a ti que al seductor que te engañó.
Pero no te preocupes, vas a olvidar, ¡yo a cada momento pido a Dios que borre de tu mente esas pesadillas que turban tu descanso y te dan muerte en vida!. Mientras te escribo tengo a mi lado a Antonio, bueno es un decir, porque mi amigo es igual que yo, lo mato su mamá porque cuando ella era muy joven, una noche al regresar a su casa, un hombre la violó, y por eso se deshizo de su hijo a los pocos días de haberlo concebido.
A mi amigo le obsesiona una pregunta. ¿Por qué si mi mamá no amaba al hombre que la violó, me mató a mi, que la hubiera amado por siempre y jamás me hubiera avergonzado de ella?
Aquí en el reino del amor, solo entendemos el lenguaje del amor, por eso no comprendemos esos “argumentos” acerca del aborto: que por violación  que por dificultades económicas de los padres, que por no tener mas hijos, que “la familia pequeña vive mejor”.
Me cuenta que ni en las guerras, se han realizado tan criminal y desmedida masacre.
Con los abortos se ha privado a la humanidad de brillantes poetas, sacerdotes y médicos  de músicos, pilotos, estadistas, profesores, periodistas, licenciados, pintores, arquitectos, ingenieros, escultores… A mi todos me dicen que quizá hubiera sido un brillante cirujano o un pianista. Cuando nos reunamos mami, ya verás que manos tengo: lo que más me agrada es cuando me dicen “tu mami tiene que ser muy hermosa”.
No llores mami. Perdóname si acaso yo soy el culpable de tu sufrimiento, lucha por olvidar el pasado para.que seas feliz. Si es necesario, olvídate de mi.
¡Ah! Se me olvidaba, aunque me consumo por las ganas de verte, no te des prisa en venir, pues mis hermanos te necesitan más que yo. Hazle a ellos lo que nunca pudiste hacerme a mi. Fíjate que cuando bañas al bebe o lo amamantas, no sé, me entra un poquito de añoranza de todo lo que pude ser y no fui. No sabes lo que me hubiera gustado que me arrullaras en tus brazos o que me amamantaras con leche de tus pechos, ser acariciado por esas manos tuyas tan lindas y tan semejantes a las mías  Manos de cirujano malogrado.
Y termino pidiendo por favor, no para mi pues comprenderás que ya no lo necesito, sino para otros niños que aun viven en el seno materno, que a ellos no los maten como a mi, si conoces a una joven madre que quiera abortar, un sujeto que monta campañas a favor del aborto, un médico que practica abortos, cámbiales ese corazón de piedra por un corazón de carne. Préstanos tu voz a los millones de niños sin voz y grítales a todos que tenemos derecho a vivir y que, aunque nadie nos ame, tenemos derecho a amar.
Exigimos que nos dejen vivir para amar, es tan triste tener un corazón para nada.
Hasta que nos veamos, mamá, entonces te enseñaré lo mucho que te quiero, te quise y te querré.
Tu niño.

La historia d este niño seguro que te commovio, pues a mi también me hizo reflexionar todas las mujeres fuimos bendecidas con un vientre donde se desarrolla un ser humano damos vida a un ser, el aborto es un crimen que debe tener cárcel porque cuando un ovulo y espermatozoide fecundan ya es u ser humano damos la oportunidad a ese niño o niña  de ser alguien que tenga un futuro brillante.
para comprender mejor esta historia hay una obra :"tulipanes en diciembre"
es muy bonita se lo recomiendo para todas las mujeres y cambiará su vida o su percepción.